14.6.12

Sexismo laboral.


La costumbre de contratar personal en base a su sexo, es obviamente, sexista, y contribuye a mantener los estereotipos de género. Cuando he hablado con gente que se dedica a la contratación, suelen justificarse diciendo que prefieren contratar hombres cuando el trabajo necesita fuerza física, como cuando se maneja un camión (¿?). Ni qué decir si eres aviadora, pregúntenle a Misteriosa.


Por supuesto, afecta a hombres y a mujeres. Tengo dos o tres amigos que adoran trabajar con niños y niñas, y les gustaría ser maestros de preescolar, pero saben que difícilmente van a encontrar un trabajo, porque el medio está lleno de prejuicios al respecto (que si los hombres no tienen idea de cómo tratar niños y niñas, que si no serán pedófilos que sólo quieren abusar de las criaturas, que si la naturaleza no los dotó de ese instinto para cuidar). Una muestra de que no se necesita ser mujer para tener un gran compromiso con la educación, es el blog de Enrique. Un maestro que tuve en la facultad, estudió enfermería, y me contaba también del montón de prejuicios que había al respecto. Pasa lo mismo con los terapeutas infantiles, a las madres y padres les cuesta más dejar una hora sola a su cría con un hombre terapeuta. No se compara con la facilidad que te lo dejan si eres mujer.

En general, siendo esta  (si no es que todas) una sociedad machista, es esperable que el sexismo laboral perjudique más a las mujeres, salvo en algunos casos como los anteriores. En un hospital, quienes tienen puestos altos y por consecuencia, sueldos mayores, son los médicos. Poquísimas médicas, en comparación. Pero está lleno de enfermeras y mujeres intendentes, que reciben un sueldo mucho menor. Tanto, que algunas cirujanas tuvieron que crear una asociación para darse apoyo entre ellas, debido a las dificultades que encuentran durante su carrera.

No sé en otros países, pero aquí incluso la cocina tiene ese toque machista. Los chefs de restaurants renombrados suelen ser hombres, mientras las mujeres que cocinan (no, chefs no, cocineras) sólo son contratadas en pequeñas fondas. Lo mismo con los meseros, que son contratados en restaurantes elegantes, mientras las meseras son preferidas en bares.



Habría que remitirnos al machismo en la educación. Las mujeres suelen tener un nivel educativo inferior a los hombres, y por ende, ganan menos. Los hombres son preferidos para puestos de mando, cumpliendo con el estereotipo de género masculino, mientras de las mujeres se espera que hagan las mismas labores que en la casa: cuidar, criar, limpiar. Por esto, terminan en trabajos poco remunerados.

A esto se le suma, que durante el embarazo es prácticamente imposible que una mujer consiga empleo. En algunos lugares, hay restricciones sobre el embarazo (por ejemplo, en algunos trabajos de gobierno no puede haber más de dos embarazos por año en una sola oficina), y muchísima gente comenta que no quieren darle trabajo a las madres, por el alto ausentismo que provoca la maternidad. Esto no sucede con los padres, porque el machismo impide que se hagan responsables de sus hijos e hijas en la misma medida.  En esta sociedad torpe, los permisos de maternidad tienen más que ver con el estado físico de las mujeres durante y después del embarazo, no tanto con la crianza. Por ello, no existen permisos de paternidad de más de 12 días, y en algunas guarderías sólo pueden inscribir a sus crías, las madres. Esto genera más discriminación.

Ya, tomando en cuenta todo lo anterior, descubrimos que no tiene nada de graciosa esta imagen:


4 comentarios:

Enrique dijo...

La verdad es que es bastante absurdo que no contraten a una mujer en ciertos trabajos porque "no tiene fuerza física". Muchas mujeres tienen más fuerza que yo, y trabajo como fontanero con mi padre, además de que muchas veces conduzco su furgón para llevar los materiales de un lado a otro.

En cuanto a la educación, ¿sabías que antaño estaba dominada por los varones? Si estudias Historia de la Educación, verás que la mayoría de los autores son hombres (y a las mujeres, además en mi Facultad, se las estudia sin profundidad y de pasada. Es decir, que al igual que en el caso de los chefs versus las cocineras, aunque la educación es un tema socialmente de mujeres, son los hombres quienes triunfan. De hecho, en España hay más hombres en Pedagogía que en Magisterio, porque es como comparar Medicina con Enfermería: estamos los/as pedagogos/as mucho más formados/as).

Así pues, encasillar a la gente en una serie de roles, no sólo no tiene fundamento biológico, sino que mucho menos histórico, puesto que lo de ayer se consideraba de hombres, hoy se considera de mujeres, y viceversa.

Besos.

misteriosa dijo...

En mi segundo parto tuve un comadrón hombre, sólo durante unos segundos tuve un poco de "sorpresa" (también porque estaba a punto y digamos que no estaba para tonterías), su actitud fue maravillosa. Si le tengo que poner nota del 0 al 10, le pongo 1,000,000!!! La verdad es que creo que, la ventaja de ser chico "en cosas de mujeres" o chica "en cosas de hombres" es que esas peronas suelen ser muy vocacionales, hacen lo que hacen porque es lo que les gusta y lo que desean de verdad, no porque "pasaban por ahí", y además como saben que los van a mirar con lupa, suelen ser de los más eficientes.

Un saludo y gracias por nombrarme!

Ser Filosofista dijo...

Enrique, supongo que antes todo era de hombres. Afortunadamente cambia con la cultura. Lo más lindo sería que no hubiera nada "de hombres" ni "de mujeres".

Misteriosa, me da la impresión de que precisamente por tener que ir contracorriente, necesitan más determinación y por supuesto, vocación. Me da gusto que haya gente que rompa los estereotipos por pasión.

Besos.

Enrique dijo...

Ah, olvidé comentarte una cosa.

Aunque por lo general a nivel mundial (por lo que comentas pasa así en México), las mujeres tienen menos ingresos económicos porque se les permite acceder en menor medida a la educación, aquí en España ocurre lo contrario: en media, las mujeres estudian más y sin embargo acaban ganando menos, o bien porque las contratan en menos empresas y para peores puestos porque pueden gestar, o bien porque a pesar de tener estudios acaban de amas de casa.

Por ese motivo las mujeres aquí estudian más: como saben que acabarán peor, se esfuerzan por tener más títulos. Sin embargo, paradójicamente, a pesar de ello, no a todas les sirve.

Por ejemplo, ayer leí en el periódico el caso de una familia que no podía llevar a sus hijos a la Escuela Infantil por los recortes que estamos sufriendo por la crisis. Así pues, alguien tendria que quedarse a cuidar a los niños. ¿Pensaron por algún momento quién tendría que hacerlo? No. Lo que ocurrió es que antes de que ocurriese nada, ya se estaba dando por hecho que quien dejaría su trabajo sería la madre.

Una vergüenza...

Saludos.